Thursday, September 24, 2009

Celos


Hay 3 eventos en mi vida que determinan lo que siento sobre los celos:


1. Recuerdo de pequeña ver en televisión una novela venezolana bien llorona junto a mi mamá. La mala de la novela sufría de celos enfermizos y en impactantes escenas de mocos, gritos y llanto siempre justificaba sus malévolas hazañas como fruto de los incontrolables ataques de celos que sentía por algún galán de pelo en pecho. A esa edad yo no comprendía el concepto de celos, y sencillamente no entendía a que se refería la palabra, así que le pregunté a mi mama: “que son celos?” y su respuesta, que vino sin mucho pensar, fue que son un sentimiento horrible que sienten las mujeres locas - como la de la novela.


2. Una vez mi papá, mi mamá, mi tío Julio y yo estábamos en un parque y mi papá se encontró con una señora con la que solía trabajar así que se pusieron a conversar mientras caminaban unos metros frente a nosotros. Mi tío Julio, así como tratando de molestar a mi mamá, le preguntó si no estaba celosa y ella dijo que no por que los celos solo los sienten la gente insegura, y sin darle mas vueltas al asunto todos seguimos caminando.

 

3. Cuando tenía 5 años nació mi prima G y la familia estaba encantada con el nuevo bebé. Esa fue la primera vez que recuerdo haber sentido celos. Es más, recuerdo una vez que mi mamá estaba de salida y yo me planté entre ella y la puerta y le dije que quería saber en ese mismo instante a quién querían mas, a mi prima o a mi? Yo había preparado esta emboscada desde hace varios minutos, y hasta tenía planeado que si mi mamá respondía que querían más a mi prima, yo me iría de mi casa y me mudaría con mi tía Martha (quien vivía en la casa de al lado) por que ella sí me quería.
Independientemente estos eventos no significan mucho; es más, en cualquier otra persona posiblemente habrían pasado desapercibidos, pero en mí hicieron mella.

 

El hecho de que desde pequeña aprendí a relacionar celos con inestabilidad mental, inseguridad, y desolación hacen que ahora cada vez que sale el tema de los celos yo automáticamente siento vergüenza tanto propia como ajena.

 

Entonces no solo tengo esa sensación adentro, esa sensación horrible como de enojo y angustia que dan los celos, sino también me siento avergonzada de estar sintiendo lo que siento. Y todo esto es por que asocio los celos con gente loca e insegura, y para mi la inseguridad equivale a debilidad, y la debilidad me fastidia y no me da lástima por lo que termino con una maraña de emociones que van desde celos a disgusto, pasando por vergüenza y culpa.

 

Sin embargo estoy conciente de que esta manera mía de relacionar celos únicamente con algo negativo es bastante irracional. Si bien los celos se sienten cuando algo no ‘cuadra’ en alguna situación, no necesariamente significa que una persona que siente celos esta loca o fuera de control, y mucho menos que los celos son totalmente negativos.

 

Evidentemente una persona que siente celos sobre alguien es por que ese alguien le interesa grandemente, y ya que uno no puede tener control sobre todos los elementos que afectan a un individuo o a una pareja es normal sentir esa inquietud y temor de que la persona amada nos reste atención a favor de otra.

 

Así que aquí estoy, procurando racionalizar sentimientos – si es que acaso eso es posible; tratando de convencerme que esta bien ser un poco celoso/a, que no significa que soy loca ni débil, y que no voy a terminar siendo la mala de la historia y matando a Luis Fernando Javier de Montesdeoca (típico nombre de galán de novela mexicana) en un arranque ciego de celos descontrolados.

 

Posdata: el tema afortunadamente no salió por que haya tenido alguna razón para estar celosa, sino que en un largo viaje de regreso a BUF desde el parque Allegheny se me vino a la mente y esta es mi manera de psicoanalizarme.

1 comment:

M said...

razón no te falta. yo considero los celos una reacción natural a una amenaza. No concibo los celos de adultos. Creo que es un término que caduca, sólo debe aplicare a los niños.

¿tengo yo celos? Creo que de nada o nadie, aunque admire a ciertas personas, sueñe con ciertas cosas, o incluso mire mi vida con cierto sentimiento de hbeme equivocado, pero sigo pensand que no siento celos de nadie.