Friday, March 05, 2010

Lo Cotidiano III

Desde hace casi 6 meses tengo esta especie de rutina.

6:15 am – Me levanto, me arreglo para ir a la oficina

7:45 am – 4:45 pm – Trabajo

7:00 pm – 8:00 pm – Krav Maga (los Martes y Jueves, y Miércoles es una hora antes).

8:30 pm – Me doy una ducha rápida, preparo la cena y vemos tele, o me pongo a leer.

10 pm – Duermo

Los fines de semana nos la pasamos de arriba para abajo casi sin parar. Entrenamos los Sábados en la mañana, y después vamos de aquí para allá entre cenas con amigos, salidas por unos tragos, idas a festivales, eventos, cine, etc, etc., shopping, o paseitos bi-mensuales a Toronto en donde nos quedamos hasta el Domingo en la noche.

De lunes a viernes es una rutina, si, pero no tengo tiempo de estar aburrida.

Al contrario, a veces tengo mucho que hacer, y eso no me deja tiempo de escribir (aquí el víctima es el blog) o de tomar fotos (sniffff), pero si tengo tiempo de leer, y leo muchísimo a diario – eso me gusta.

Por lo general en mi vida siempre me he quejado de tener rutinas; hacer la misma cosa a diario me saca de mis casillas, me aburre, me hace sentir que las horas son un desperdicio. Sin embargo ahora veo esta rutina como algo que me da tranquilidad. Hago a diario varias cosas que me gustan, disfruto muchísimo de mi entrenamiento, paso mucho tiempo rodeada de gente a la que quiero, y el resto de tiempo estoy súper concentrada en mi trabajo. Regreso a casa exhausta, y llego a la cama con la ultima pizca de fuerza, pero desde hace varias semanas no me acostado triste, o con angustia.

Quizás la palabra rutina sea incorrecta. Al fin y al cabo a diario siempre hay algo diferente, algo que esperar y por lo que emocionarme – aunque sea algo sencillo, como este hobby que una amiga y yo adoptamos en los días de mucho frío en los que nos quedamos indoors haciendo rompecabezas. Y en las tardes es igual. Siempre llego a casa a encontrarme con N que me cuenta de su día, que siempre es tan diferente al mío, y hablamos de las noticias, de los que nos cuentan nuestras respectivas madres, le cuento cosas de la ofi, hacemos planes a futuro, y en general pasamos juntos muertos de risa.

He aprendido a apreciar los Sábados en la mañana. Me gusta despertarme relativamente temprano, salir, hacer ejercicio, regresar a casa, arreglarme para salir nuevamente, y que aun después de hacer todo esto apenas sean las 11 am – hasta hace algunos meses mis sábados empezaban pasadas las 2 pm, y mis Domingos casi ni existían entre el estupor de la fiesta de la noches anteriores y el sueño acumulado.

Desde este lunes que viene empieza la cuenta regresiva a la compra oficial de la casa. Si todo sale bien (ojalá, ojalá, ojalá) y no hay retrasos (váyanse retrasos!), el 15 de marzo firmamos una pila enorme de papeles que dicen que esa casita y la tierra en la que esta plantada son nuestras – de ahí me imagino nos darán una llavecita, y volveremos a casa a abrir champagne.

Las fotos de la casa nueva aun quedan pendientes por que a pesar de que hemos pasado frente a la casa algunas veces, en ninguna de ella se me ha ocurrido sacar la cámara y tomarle fotos (tan embobada suelo estar viendo lo linda que es, y que todo este en su lugar), y no hemos tenido acceso al interior de la casa desde hace más de un mes.

Estoy ansiosa por que llegue mi madre para hablar de los nuevos colores de las paredes, y de si en verdad vale la pena remodelar la cocina o no? Al fin y al cabo se ve tan bonita como está y es apenas un detalle el que quiero cambiar; y qué vamos a hacer con ese baño que esta pintado de un horroroso color azul-celeste? Ese color tiene que irse por que si, pero por cual lo reemplazamos? Y las alfombras que nos faltan? Y el basement? Vamos a terminarlo ya mismo o mejor nos esperamos un par de meses? Ah, y tenemos que comprar lavadora y secadora! Qué modelo? Cuanto cuestan? Que tamaños tienen esos aparatos? AH!!!

Y así entre tanta pregunta me late el corazón y me pongo toda emocionada por que lo que se viene es bueno, es bien bueno.

3 comments:

xime said...

que hermoso que estén así de felices! :)

Gringuita Quiteña said...

Lo de la rutina es tan subjetivo. Como dices, de una u otra manera siempre pasa algo diferente a diario.
Y ahora el tener esto del cierre de la casa ya mismo? que emocion!!! un paso muy muy importante en la vida de N y tu.
Estaremos al tanto con la primera foto y del huasipichai ;)

Efren (a.k.a. Ludovico) said...

me alegra mucho que estes feliz