Saturday, November 26, 2005

Sobre Quito y el Pasado


Amigos...
Originally uploaded by magusita.
Estaba leyendo algunos weblogs ecuatorianos esta tarde. Buscaba enfocarme principalmente en páginas de gente que escribe desde Quito pero no encontré ninguna página que enlace especialmente a weblogs escritos desde la capital. Con suerte, y gracias a algún otro weblog de un Ecuatoriano residente en el extranjero, me encontré con el blog de
CeroCuatro quien había posteado recientemente un review de un Blogs and Beers en algún local de la ciudad. En eso, y gracias a los numerosos links de CeroCuatro, me dirigí hacia otra pagina, Sueños y Cuentos, y me dispuse a leer sobre la vida de esta muchacha cuyo blog me llamó la atención únicamente por que es de Quito. En fin, no quiero centrarme en comentar sobre su blog (cuyo contenido es bastante fiel a su titulo, y eso, en definitiva, es un punto a su favor), sino que quiero … no se… quiero expresar esta increíble distancia que sentí hacia Quito. Se me vino como un viento frío el hecho de que hace 4 años me fui de la ciudad en la que viví por 19, y desde el momento que pisé el avión de ida a USA pocas han sido las veces que he vuelto a mirar atrás; hoy es una de ellas. Y es que hace tanto, tanto tiempo que no sentía esta melancolía de lo viejo-conocido, de esa seguridad que una vez sentí allí al saberme conocedora de la ciudad (Ok. No de toda la ciudad, pero si del Norte, al menos) y de tener una idea exacta de donde era cada sector, cada bar, cada tienda, cada parque, cada casa de mis amigos, de cómo hacer para llegar de un lado a otro, qué bus tomar, qué taxis llamar, hasta que hora caminar sola por tal o cual lugar y en que sitio vendían hostias hechas en casa o limones dulces con sal.

Cuando me mudé a Estados Unidos, fueron tan rápidos los cambios de ciudad a ciudad y tan difícil la adaptación a cada nuevo sitio, que nunca llegue a conocer todos esos detallitos que hacen de una ciudad un hogar. Ni en Phoenix ni en Buffalo jamás llegué a conocer tienditas llenas de cositas maravillosas que me llaman la atención por horas, o restaurantitos esquineros en los que sirven sopitas caseras y buenas porciones de steak. Supongo que esas, además de otras muchas razones, fueron los factores que me mantuvieron como una extraña visitante durante cada uno de los meses de los 3 años que viví en Estados Unidos.

Afortunadamente, esa sensación prácticamente se evaporó al llegar a Londres. De pronto esta ciudad tan grande, con tanta gente y con un tráfico infernal 24 horas del día, se volvió mi hogar. Y empecé a conocer las tienditas en las que venden la lana más linda para hacer bufandas, y conocí cafecitos acogedores y restaurantes italianos con fantásticos ‘Linguini a la Pescatore’, después empecé a conocer barrios y parques, y poco a poco me voy haciendo mas familiar con las calles y las líneas de tren y bus que tengo que tomar cuando quiero moverme a cualquier dirección de la ciudad. Definitivamente todo se hizo muchísimo más fácil por que aquí, a diferencia de Buffalo, tengo amigas que me llevan con ellas a todo lado y con quienes paso momentos increíbles cada vez que estamos juntas, pero esa es otra historia.

En fin, y para regresar a mi punto original, aquí en Londres logré sentir lo que sentía en Quito, esa deliciosa familiaridad con todo lo que me rodea, y dado que la fecha de regreso a Estados Unidos se me viene encima, siento temor al perder, otra vez, esa sensación de hogar de la que me alejé ya una vez cuando me fui de Ecuador. Y al pensar en eso, se me viene como un flash aquellas memorias de mi vida en Quito, y se me hace inevitable pensar en lo distante de todo eso, y a veces, hasta en lo irreal de mis recuerdos; por momentos siento que los primeros 19 años de mi existencia fueron vividos por alguien mas y que mi vida solamente empezó hace apenas un par de años.

Sin embargo, recuerdo con tanto cariño todas las veces que camine desde la Católica (de visita a los panas) por la avenida Patria a tomar el bus en la 10 de agosto, o esas largas caminatas con mis amigas desde mi colegio en la Colón hasta la casa de Jenny cerca de la Universidad Central, hasta el Quicentro o hasta el Mall. Y todas las veces que tomé el bus equivocado y en lugar de ir a parar hacia mi casa, al norte del monumento a El Labrador, fui a parar a la avenida de la Prensa, frente al aeropuerto mas o menos, y después me tocaba caminar con mi maletota hasta mi casa. Y entre esas, pasarme por alguna de esas tiendas con los típicos nombres de “Víveres Pepito” o algo similar, y comprarme una de esas ‘paletas rellenas’ de pingüino, o un ‘jet’ que me encantaban.
A veces, en las tardes, luego del colegio, mis amigos/as y yo salíamos a caminar por ahí, y a veces pasábamos por esas casetas de “sabor a tierra” en la avenida Patria. Ahí fue donde compre mi primer cassette (wow, que anticuado sonó eso!) de Pedro Guerra, Silvio Rodríguez, Tango Feroz, y Pablo Milanes. Y después eran infaltable ir a almorzar ‘Chancrosas’ frente al colegio Spellman (que creo que después se convirtió en la Universidad Salesiana). Por cierto, esas ‘Chancrosas’ eran esos inventos mas letales, deliciosos y cómodamente accesibles al bolsillo del pobre estudiante Quiteño. Las ‘Chancrosas’ eran básicamente unas hamburguesas gigantes las cuales, además de la carne, lechuga, tomate y queso, contenían papas fritas, salchichas, huevo, y enormes cantidades de salsa de tomate, mostaza y mayonesa. Todo esto por el módico precio de menos de 5000 sucres, es decir, para estas fechas, 1/5 de un dólar.

Otras veces—y bueno, esto lo guardaba para eventos inusuales con ciertas personas especiales—íbamos a los botes en el Parque de la Carolina y pasábamos horas de horas dando vueltas en ese cochino laguito que tienen ahí, frente a la Shiris. Por supuesto, infaltable en los fines de semana era ir a beber a la Cúpula, ahí mas arriba de la Eloy Alfaro, en un sector que ya no me acuerdo el nombre. Y en esas épocas, los Inmaduros (Marcelo, Christian, Daniel, y a veces Roberto y Juan Fernando) junto a la Malu y a mi, íbamos a beber ron! (Ron! Que terrible!). En especial recuerdo aquella infame noche en la que la Malu y yo nos bebimos esa botella de “Ron Rico”, que el Marcelo había traído unos días antes de Costa Rica, y a Malu termino ‘arando’ (vaya Quiteñismo!) y después le vomitó al Andrés Caicedo en la gabardina negra que él amaba tanto.
No puedo evitar una enorme sonrisa al recordar todo esto. Vaya tiempos!

Para terminar, y dado que a) estoy bebiendo vino, y b) las fiestas de Quito están a la vuelta de la esquina, vale un brindis: Por Quito, por los amigos, por los buenos recuerdos, por los malos recuerdos, por los cambios, los viajes, el crecimiento, el ir y el venir, por la distancia y por el tiempo, Salud!

5 comments:

Guachapeli said...

Hola Magusita,

Si deseas visitar algún otro blog sobre Ecuador escrito desde el extranjero, aquí tienes el nuestro escrito desde Barcelona:

http://ecoturismoenecuador.blogspot.com

Un abrzazo

Phantom said...

¡Salud!

Y que viva Quito, ciudad mágica y encantadora.

Saludos

Phantom D.
www.cerocuatro.net

So said...

deberías buscar en ecuablogs.com acerca de más blogs escritos en mi lindo Quito.

No sé a la final que piensas de Sueños y Cuentos, no dijiste nada en concreto, asi que me lo tomo a bien.

Lo curioso es q reconocí cada una de las cosas que has dicho, y al miemso tiempo, no he dejado de anhelar, algún día marcharme a vivir en Londres.

Saludos,

JUAN CARLOS YÉPEZ said...

QUE TAL MAGUSITA, DETECTO EN TU POST LA NOSTALGIA PROVOCADA POR LOS VAPORES DEL VINO AL EVOCAR AQUELLOS PRECIADOS RECUERDOS DE UNA PARTE DE NUESTRA VIDA..., SIN EMBARGO, YA TE HAS VUELTO EXTRAÑA A NUESTRO ENTORNO QUITEÑO, Y NO LO DIGO POR QUE LAS COSAS HAYAN CAMBIADO, EN LO ABSOLUTO, SINO POR QUE YA HAS HECHO UN HOGAR EN OTRO LUGAR DEL PLANETA (CON ESCAPADAS A LONDRES)Y DONDE ESTAS DISPUESTA A CREAR NUEVOS RECUERDOS, BUENOS Y MALOS. EN FIN, QUE TE DIRE... LA CIUDAD SIGUE CRECIENDO, HAY NUEVAS INVASIONES QUE SE CONVERTIRÁN EVENTUALMENTE EN BARRIOS POPULOSOS, CON LO CUAL EL ANILLO URBANO SE VA AMPLIANDO. EL TRÁFICO SE ESTÁ CAOTIZANDO CADA VEZ MÁS Y PODRÍA ASEGURAR QUE EN LAS HORAS PICO ES IGUAL QUE EL DE TU PRECIADO LONDRES, LA CONTAMINACIÓN CRECE... POR OTRO LADO LA GENTE SIGUE SINDO LA MISMA, GENTE DE TODA CONDICIÓN SE ACERCAN, UNOS EN SUS AUTOS OTROS EN BICI Y OTROS CAMINANDO, A PEGARSE ESA ABIGARRADA MEZCLA (CASI TÓXICA PERO SABROSA) DENOMINADA CHANCROSA. LOS GUAMBRAS SIGUEN BAJANDO A GUÁPULO TODAS LAS NOCHES A CELEBRAR SANVIERNES, SANJUEVES, SANMIÉRCOLES, POR QUE VOLÓ LA MOSCA Y POR EL SANTO DE LA TÍA DE LA PRIMA DE LA SOBRINA DEL AMIGO DE LA HERMANA DE LA SECRETARIA DEL SUEGRO DE SEÑORA MARIA DE LA TIENDA, DE ESA QUE QUEDA POR LA MITAD DEL MUNDO. PRETEXTOS JAMÁS FALTARÁN. CONTRAPRODUCENTEMENTE, ES PARTE DE NUESTRA VIDA Y CULTURA QUITEÑA. TE CUENTO QUE EMPEZÓ UNA OLA DE CALOR TERRIBLE... YA NO PARECÍA QUITO. PERO EL CLIMA NOS HA DEVUELTO ESE FRÍO TAN RICO CARACTERÍSTICO DE NUESTRA CIUDAD. DESCONOZCO LAS CONDICIONES CLIMÁTICAS DE BUFALO PERO, BUENO.. NINGUNA PARTE DEL MUNDO SE COMPARA CON ESTA ALARGADA CIUDAD Y SU CLIMA TAN VARIABLE.

SALUDOS EN LA DISTANCIA Y ESPERO QUE ENCUENTRES LO QUE BUSCAS Y REGRESES A TU TERRUÑO COMO MUESTRA DEL TRIUNFO EN TU VIDA.

yo misma said...

oh me leo esto después de leer tu post de hoy. Yo también vivía por el Labrador!!!, volviste alguna vez o nunca más???

te sientes perteneciente a alguna parte ahora?