Friday, May 22, 2009

Cirugia

Estos han sido días largos.

Mis piernas sin la costumbre de llevarme a todas partes llegan a casa cansadas después del correteo por estaciones de tren y calles, y todos mis zapatos, aun los mas planitos, me tienen incómoda.

N tuvo cirugía ayer. Una cirugía que yo pensaba era chiquita pero resulta ha sido media considerable - le hicieron unos huecos en la rodilla para ver si recupera el cartílago que murió en un accidente haciendo artes marciales hace como un año.

No es la primera vez que N ha tenido una cirugía, tampoco es la primera vez que me encuentro en un hospital cuidando de el, sola - y sin embargo no me acostumbro al proceso, siempre me preocupo, me pongo de mal humor por que este condenado no se cuida y por eso nos toca estar de medico en medico, de hospital en hospital, y a la final tengo toda una maraña de sensaciones que van desde cansancio hasta ternura y que por lo general no se demuestran bien y no son bien interpretados por mi pareja.

La verdad es que hay y no hay razones para haberme preocupado o asustado de la operación de N. La clínica en la que se atendió al igual que el cirujano son especializados en este tipo de lesiones, la operación no iba a tomar mayor tiempo, N es fuerte y saludable, pero de igual manera, sola, con mucho tiempo en mis manos y sin mucho que hacer, como uno contiene las preguntas que se estacionan detrás de la mente de si "y si no se despierta de la anestesia?", "y si le da una infección?", "y si le operan la rodilla equivocada?", "y si se muere?". Son las típicas preguntas victimosas y ridículas que se me vienen a la mente cada vez que tengo cosas fuera de mi control (ah si, por si no lo sabían, soy un control-freak); ideas que me drenan de energía y me dejan fundida.

Sin embargo una vez con N en casa las cosas ya se ven mas tranquilas y yo me siento mas relajada. Esta tarde cuando tuve que salir un par de horas recibí un text en el momento que tomaba el tren hacia el centro de Londres. Era N pidiendo que a mi regreso le traiga galletas cubiertas de chocolate - y así, de a poquito, las cosas van volviendo a la normalidad.

Así que bueno, con N a mi lado dando batalla, pidiendo agua y viendo películas, me voy a dar la noche para dormir tranquila - hasta mañana que nos toca experimentar con bañar al paciente sin que se moje su pierna derecha.

1 comment:

ximenita said...

eres un amor de pareja jeje...
saludale mucho a N. y dale un abrazo de "get well soon"